Opinión
25/06/2009
 
El repaso a la actualidad durante el estío (I)
 
Introducción
 


Dicen que el paso del tiempo contribuye a que el desapego hacia los asuntos mundanos se acreciente. Es posible porque cada día que pasa siento que lo que ayer era importante, hoy no deja de ser mera anécdota. Quizás por ello esta sección, “La Nota”, ha dejado de tener el significado y la relevancia que alcanzara en un momento determinado, cuando se renovaba de forma más o menos periódica y en ella se reflejaba el análisis de los acontecimientos más destacables ocurridos en Melilla y sus alrededores desde el punto de vista personal de quien suscribe.

Estamos ya en el verano de 2009 y, para no dejar en el olvido esta sección, conviene que repasemos cómo va la vida en Melilla desde mi óptica particular.

Lo visible

En un principio parece que todo sigue igual. Bueno, todo todo no porque basta darse una vuelta por el centro urbano y es bien visible que está cambiando de forma drástica en los últimos meses. El proceso está bien definido: edificio declarado en ruina económica, derribo, solar vallado y nueva construcción que no se asemeja nada a la que sustituye ni a las colindantes. Así va cambiando la ciudad de aspecto desde que ya no quedan solares libres para la especulación inmobiliaria. La herencia de principios del siglo pasado (modernista, art decó,...) se va diluyendo poco a poco. El último episodio polémico ha sido el vaciado interior del edificio del Cine Nacional, futuro Kursaal, que tendrá nueva apariencia y no conservará nada de la estructura del siglo XX, tan sólo la fachada y aspecto exterior.

También en las calles, que ofrecen más o menos el mismo aspecto, condensación de tráfico y continuos atascos, el primer vistazo engaña porque los cambios se suceden y cada vez hay menos aparcamientos libres aunque el Gobierno local disculpe su inoperancia en la construcción de nuevos parkings con la operación que va a desarrollar en “Isla de Talleres”. Ya se escribió en esta sección que se dejó escapar una gran oportunidad en la nueva forma que se le ha dado a la Explanada de San Lorenzo. ¡Cuantas plazas de aparcamiento se podían haber creado bajo el cemento de toda la extensión que ocupa la nueva gran plaza multifuncional!. Las prisas y la ansiedad de obtener un triunfo populista siempre suelen cegar la visión a largo plazo que debe caracterizar la gestión de un buen gobierno.

Sin embargo, hay que reconocer que la ciudad, a rasgos generales y evitando fijarse en la cantidad de zanjas que la fragmentan en estos momentos (Plan E, saneamientos y otros...), ofrece un buen aspecto y así es destacado por quienes nos visitan. Estos últimos no son tantos como nos quieren hacer creer los responsables del área turística porque, la verdad, a excepción de los grupos provenientes de asociaciones locales diversas, dinamizados en el “trenecito” por la incansable Carmina San Martín (la mejor agente electoral de esta ciudad), por las calles apenas se distinguen a personas o grupos que puedan ser calificados de turistas. Es curioso -cuando uno recuerda lo que se escribió hace años- comprobar cómo la brújula de los objetivos turísticos marcados por el actual Gobierno local ha variado con el paso de los años. Antes no se miraba al otro lado de la verja y, ahora, “Eldorado” está en Saidia. Aunque, bien es cierto, en este cambio de rumbo los transportes han jugado un papel fundamental, pocos pueden permitirse el precio que reflejan los billetes del pasaje aéreo y superar las incomodidades que todavía hoy persisten en el marítimo. Sin embargo, siempre queda la esperanza y, en los últimos días, han aparecido “brotes verdes” sobre una posible solución a este problema endémico.

Lo leído y escuchado

Si ojeamos la hemeroteca, entre los principales problemas subsisten la destrucción del sector comercial y el alto número de desempleados como principales factores en el tejido socioeconómico. Sector que, según las últimas noticias, no tendrá el asesoramiento del Consejo Económico y Social porque el organismo que ostentará este nombre, tras la aprobación de su normativa por el Pleno de la Asamblea, puede ser considerado como un apéndice del Ejecutivo local, no una entidad consultiva independiente. Así de claro, la “criatura” resultante es fruto de la falta de entendimiento entre los grupos que conforman la Asamblea de la Ciudad ya que, por un lado, el “clan Imbroda” gobierna con arrogancia y ningunea al “clan Iznogoud” de la oposición quien, por otro lado, anda más desorientado con el paso del tiempo. Unos y otros nos sorprenden cada día con declaraciones o acciones que se acercan a la vulneración de los modos democráticos de tolerancia y respeto a las opiniones y conductas diversas.

Imbroda y compañía andan felices porque triunfaron espectacularmente en las últimas elecciones, comicios que eran de ámbito europeo pero sus resultados pueden ser un claro indicativo de cómo piensa el electorado. La maquinaria puesta en marcha por los populares está dando frutos. Se amplía el número de sus simpatizantes tras sus actuaciones en barrios a través de obras y otras acciones en asociaciones diversas, ludotecas ... etc. Mientras, CpM y PSME, imbuidos en campañas centradas en el desprestigio del presidente de la Ciudad, se distancian de su posible electorado y dejan atrás el éxito que obtuvieron en las Elecciones Generales del 2008, cuando presentaron a un candidato joven y preparado que centró su discurso en un programa en positivo. Quemaron ese cartucho cuando este candidato pasó a ser delegado del Gobierno, ya que Escobar dejó de ser una persona de futuro para convertirse en el responsable de la política desarrollada por la Administración Periférica del Estado en Melilla con varios puntos de conflicto con la Administración local. Podía haber sido una buena solución si la gestión del otro hora candidato brillase con luz propia pero, quizás por inoperancia comunicativa, quizás por el exceso de celo de la maquinaria propagandística de la que dispone Imbroda (leáse la influencia de los convenios en la línea editorial de los medios de comunicación de ámbito local), Escobar ha quedado incluido en imagen proyectada como sujeto a los vaivenes de la política desarrollada por Dionisio Muñoz, secretario general del PSME-PSOE.

... (continua en: II Los movimientos entre elecciones)

 
Miguel Gómez Bernardi

 
La Nota del día anterior
06/04/2009
 

 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
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