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En La Nota
del 26/09/2009, dedicada a "las formas y la ejemplaridad",
comenté que si eres un representante público debes
comportarte como tal porque eres un modelo, un ejemplo influyente.
Sin embargo, todos los días tenemos pruebas de lo contrario.
Así, como ejemplo de lo que ocurre de forma cotidiana, hay
que recordar que el pasado 9 de noviembre en estas páginas
publicamos un comunicado
de la Asociación Guelaya-Ecologistas en Acción
en el que se denunciaba como obra inútil y ridícula
la construcción del Mirador del Barranco del Quemadero
en Lugar de Interés Comunitario (LIC) por entender, entre
otros factores, que no es precisamente una infraestructura
útil, ni siquiera estética para un lugar en el que
debe predominar la panorámica natural sin elementos artificiales.
Asimismo Guelaya señalaba en el comunicado que la
zona es un área integrante de la Red Natura 2000 europea
y la realización de cualquier tipo de infraestructura o actividad
debe pasar por una serie de requisitos. Por último,
advertía que comunicará a la Comisión de Medio
Ambiente de la UE la situación alegal de esta zona
natural y al Parlamento Europeo el impacto de esta obra ya que está
realizada con fondos europeos.
La reacción del Gobierno local ha sido rápida pues
el viceconsejero de Medio Ambiente, Guillermo Merino, comparecía
ayer en rueda de prensa para asegurar que el mirador no
está dentro de ninguna LIC y que el proyecto cuenta
con su respectiva declaración de impacto ambiental, todo
debidamente recogido y reglamentado (ver
diario Melilla Hoy). Si Merino se hubiera quedado ahí,
esta polémica o discrepancia entre la asociación ecologista
y el Gobierno local hubiera constituido un capítulo más
en el largo enfrentamiento que mantienen desde hace años
y, quizás, como efecto positivo, sólo hubiera servido
para motivar a la ciudadanía a visitar la zona y el nuevo
mirador. Sin embargo, el viceconsejero desbarró por el acantilado,
según pudimos escuchar y ver en los informativos de radio
y televisión, pues aprovechó su intervención
pública como representante del Ejecutivo para descalificar
a los integrantes de Guelaya a los que denominó repetidamente
como ecologistas de salón" y "socialistas
en acción". Además, también dijo de
ellos que "nunca han estado cuando su ciudad más
les ha necesitado y solamente buscan noticias sensacionalistas.
Es una lástima que la intervención completa del viceconsejero
no esté disponible en melillamedia.es
porque así me evitaría transmitirle lector/a la
vergüenza ajena que, a veces, llego a sentir como melillense
al escuchar a un representante democrático de mi ciudad.
Guelaya es una asociación con un largo historial que ha tenido
diversos vaivenes en su trayectoria, dependiendo de quien la presidiera,
pero ello no es obstáculo para reconocer que ha servido como
contrapeso al poder de las Administraciones, central y local, además
de desarrollar actuaciones interesantes como la repoblación
forestal de diferentes zonas o la concienciación medio ambiental
del alumnado.
También desbarró ayer Abderrahman Benyahia, en su
función de secretario general de la Asociación Religiosa
Musulmana, durante la rueda de prensa en la que culpó a Coalición
por Melilla (CpM) de estar detrás de la paralización
del proyecto de construcción de un espacio multifuncional
en la explanada situada junto al acuartelamiento "Millán
Astray" de La Legión, obra que posibilitaría
el rezo comunitario de la ciudadanía musulmana en las celebraciones
religiosas de Aid el Fitr y Aid el Kebir, entre otros eventos. En
su alocución, Benyahia dijo que hay que separar religión
y política pero, sin embargo, él desbarró utilizando
argumentos políticos para disculpar el posicionamiento de
la asociación que representa, de clara confrontación
con las otras tres asociaciones que constituyen la Comisión
Islámica de Melilla; y con Mustafa Aberchan, quien se supone
que está detrás de todos los movimientos.
Por no entrar en detalles aconsejo la lectura de los artículos
publicados hoy sobre la rueda de prensa citada (Diario
Melilla Hoy,
El Telegrama, Infomelilla
y El
Faro)
Pasa el tiempo, los hechos son diferentes pero los mismos personajes
y sus formas permanecen.
Es una pena que confrontaciones personales, con la desaparición
del diálogo y el predominio de las descalificaciones inoportunas,
afecten al interés de la colectividad. Da la sensación
de que es más fácil confrontar, restar, que sumar.
Nota: Leo ahora el artículo de hoy de mi respetado compañero,
ahora jubilado, Paco Roldán, y creo que, desde otro punto
de vista, es una referencia interesante sobre el fondo de lo aquí
tratado (Ver
diario El Faro).
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