05/06/2008
Informe recopilatorio sobre el conflicto abierto
 
 
                     El Ejecutivo local y el Grupo de teatro Concord
 
     El pasado 30 de mayo, durante el último pleno de control al Ejecutivo local, la Asamblea debatió sobre el supuesto “veto” que la Consejería de Cultura ha mantenido sobre las propuestas del Grupo de Teatro Concord desde verano de 2006. De lo acontecido en el debate parlamentario la periodista Irene Flores escribió al día siguiente en su sección de opinión, La Diana, en el diario El Faro, lo siguiente: “... También cabe destacar la respuesta de la consejera de Cultura a la pregunta socialista sobre la discriminación de Concord en los programas de teatro de la Consejería. Simi Chocrón optó por el formalismo pero no explicó por qué su Consejería no otorga a Concord oportunidades para poder hacer teatro, teniendo en cuenta que es la agrupación más antigua de la ciudad y la que más recorrido y éxito tiene cosechados. En el trasfondo quedó nuevamente en evidencia la falta de voluntad por llegar a acuerdos con Concord desde que el director del grupo de teatro, José María Antón, sometiera a una severa crítica pública a la aludida consejera de Cultura...”.
 
El origen
   
     Como aquellas palabras son, según muchos testimonios, el origen del supuesto “veto” a Concord, rebuscando en la hemeroteca se encuentra como información más extensa la crónica que realizó al día siguiente Noelia Ramos, en el diario Melilla Hoy (27/06/2006): “durante el acto se vivieron determinados momentos de críticas, realizados por Antón, quien aprovechó su intervención para mostrarse reivindicativo y para arremeter contra la gestión que en materia de cultura se está realizando. El director de ‘Concord’ llegó a decir que todavía quedan en el mundo ‘tres dictaduras. Corea del Norte, Cuba y Melilla’.
Estas palabras fueron rebatidas por el presidente de la Ciudad, quien desechó las afirmaciones del que también fue profesor suyo y al que le matizó que Melilla no era ninguna dictadura y, prueba de ello, es que, dijo, ‘cada uno puede expresarse libremente’.
El ‘enfrentamiento’ dialéctico iniciado por Antón y al que después le siguió la intervención del mandatario autonómico, que salió en defensa de la política de la Consejería de Cultura, fue la nota protagonista de un acto que, en cierta medida, quedó empañado, pese a que no era ése el deseo ni el motivo de la cita.
Sin embargo, como bien dijo el propio Antón, ‘será en otro momento’ cuando pueda hablarse de éstas y otras cosas, puesto que lo verdaderamente importante del acto era lo que traía consigo
”.

   Ésta es la crónica más exhaustiva de lo sucedido porque los demás periódicos apenas reflejaron una reseña, quizás alejada de la realidad como la publicada por El Telegrama, “Antón, en su discurso criticó a la Ciudad Autónoma por los acontecimientos sucedidos entorno a la concesión en su persona de la placa al Mérito Social”.

   En la fonoteca se comprueba que al día siguiente del acto ninguno de los informativos de las emisoras locales de radio recogió las palabras pronunciadas por el director del grupo de teatro, tan sólo Radio Nacional de España resumió el citado artículo del diario Melilla Hoy en el primer informativo del día.

   Información complementaria a lo acontecido se encuentra en el número 2 de la polémica revista Transparencia, que editó Coalición por Melilla en abril de 2007, y la aporta José María Antón a la pregunta de si seguía creyendo que Melilla junto a Cuba y Corea del Norte eran las tres dictaduras que quedaban en el mundo: “Por supuesto, lo sigo creyendo. Pero se me interpretó mal porque lo que yo dije es que -como en esas dos (y otras)- el Gobierno lo controla todo y podría tomar en serio e impulsar la Cultura para ejemplo de propios y extraños porque Melilla -por su aislamiento- es como un laboratorio (cosa que por supuesto no hace). Se me interpretó mal como lo demuestran las palabras de la consejera de Cultura, Simi Chocrón. Da pena ver que personas que nos gobiernan sean incapaces de comprender lo que se les dice”.

   Sea como fuere, las inesperadas palabras de Antón provocaron el rechazo no sólo de Imbroda y Chocrón sino que el portavoz del Ejecutivo local, Daniel Conesa, entre otras valoraciones dijo que habían estado “fuera de lugar” y formando parte de un discurso “cargado de grandes dosis de idolatría”. En el diario Melilla Hoy (28/06/2006), también se puede leer que “durante su comparecencia ante los medios de comunicación, Conesa hizo hincapié en la respuesta ‘acertada’ del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, en el discurso que ofreció para finalizar el acto, cuando aseveró a Antón que ‘si el Partido Popular no hubiera querido, no se le hubiera dado ese reconocimiento porque sus votos eran imprescindibles para que la propuesta saliera adelante’, dada su mayoría absoluta en la Asamblea”. También se publicó una carta del gerente del PP en Melilla, Javier Lence, en el diario Melilla Hoy del 6 de julio de 2006, en la que se pudo leer: "... No quiero entrar a valorar cuáles son los 'méritos sociales' de este director teatral, ancestral y ampliamente subvencionado por todos los gobiernos de la Ciudad y que Dios sabrá si aguantaría una auditoría de fondos públicos. Pero esa es otra historia". Palabras estas últimas, las referentes a la contabilidad que los integrantes de Concord han querido rebatir al aportar a este periodista un resumen de sus cuentas que se cita más adelante, casi al final de este informe recopilatorio.
 
Antecedentes
   
     Es cierto, el PP, con sus votos, hizo posible que la propuesta de distinguir con una placa a Antón, presentada por CpM, se aprobase con sólo un voto en contra en el pleno de la Asamblea del 28 de marzo de 2006. De aquella sesión quedó escrito que “...todo ello, después de que la diputada de CpM, Cecilia González, se enzarzara en una discusión con el grupo popular, y más en concreto con la consejera de Cultura, Simi Chocrón, a quien le acusó de retrasar más de lo debido esta propuesta. González explicó que su proposición fue realizada el 13 de septiembre de 2005 y, mientras el Reglamento establece que debe ser debatida en la siguiente Comisión de Cultura que se celebre, el asunto no fue debatido hasta el 13 de enero. Además, acusó a la consejera de Cultura de llevar a esa Comisión otras dos propuestas de concesión de la placa -la de Cáritas y la de Eucaristía Rodríguez- para restar importancia al profesor José María Antón, quien -recordó González- criticó al Gobierno local por la compra del Cine Nacional” (ver diario Melilla Hoy del 29/03/2006).

  Quizás en ese hecho, las críticas de Antón sobre la compra del edificio del Cine Nacional, pudiera estar el origen del desencuentro entre el Ejecutivo local y y el director teatral. Para entender a qué se refiere la cita del párrafo anterior es recomendable la lectura del artículo de Jesús Andújar, del 26 de enero de 2005 en el diario Melilla Hoy, en el que se dice: “José María Antón, director del grupo de teatro Concord, no descarta que detrás de la compra del Cine Nacional por parte de la Ciudad Autónoma para reconvertirlo en teatro municipal pueda encontrarse alguna ‘operación inmobiliaria’ encubierta sobre la que no quiso aportar más datos. Lo que le llama la atención es que se rechace la oferta del Perelló, que contó con el respaldo de todas las agrupaciones de teatro locales, cuyo precio es muy inferior al del Nacional y sus condiciones técnicas son superiores”. Dos años después Antón reitera esta valoración en la entrevista impresa en el número 2 de la revista Transparencia “... a mí, me parece que, detrás de la compra del Nacional, hubo una operación inmobiliaria (De hecho, una persona importante del partido que gobierna me dio la razón en privado). Claro que no tengo documentos porque, de tenerlos, ya hubiese ido al juzgado...”.

  Lo cierto es que en el acta de la sesión plenaria (28/03/2006) citada anteriormente se recoge también que algo más había en el fondo de la custión pues la diputada Celia González le recordó a la consejera lo siguiente: "... sus mismos compañeros se llevaron las manos a la cabeza (cuando) usted dijo, 'que por culpa de don José María Antón muchos melillenses no habían hecho carrera universitaria', así que no cambiemos, porque ni en la comisión quedó claro". En su respuesta Chocrón no negó esas palabras sino que recordó a González otras que ella pronunció sobre Cáritas y añadió: "no digamos todo lo que se dice y todo lo que no se dijo, lo importante es que nadie votó ahí en contra de ninguna de las propuestas".

 
Puertas cerradas
   
     Así pues, después de leer lo anterior, es lógico deducir que “llovió sobre mojado” y la figura encorvada del octogenario catedrático jubilado, y dinámico director del Grupo Concord desde hace 33 años, no fuera bien vista por el Ejecutivo y cargos periféricos de la Administración local cuando dijo lo que dijo. Sin embargo Antón no se arrepiente de lo dicho, según se recoge en la entrevista reproducida en Transparencia: “Me sentí tranquilo pues pude decir -ante las Autoridades de la Ciudad- lo que habían impedido que dijera desde mucho antes. Y, cuando lo he visto -pues mi nieta lo grabó-, me he confirmado en que dije lo que debía decir. Algo así como lo que hizo Unamuno en más de una ocasión. La polémica se suscitó porque cogieron el rábano por las hojas. De hecho, la consejera ha dicho que no se ofendió por lo que dije sino por dónde lo dije. Mire usted, yo lo dije donde pude porque me habían vetado hacerlo en cualquier otra ocasión incluso en privado. Lo que pasa es que, por desgracia, luego hay consecuencias”. A continuación explica que al día siguiente le llamó José Vallés, presidente de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, para hablar de la intervención programada de Concord en el desarrollo del Mercado Medieval que se iba a celebrar dos días después, el 30 de junio, y cuenta la conversación: “... ‘Antón, lo del mercadillo no se hace porque usted ha ofendido a un miembro del Gobierno’, a lo que le contesté que una cosa es lo que dijera José María Antón como tal y otra cosa era la que correspondía al director del grupo Concord. Se lo pensó mejor y aceptó que hiciésemos dos de las siete representaciones previstas. Y, posteriormente y en la prensa local, reconoció que nuestro trabajo había sido de la misma calidad que el de los participantes traídos, ¡hasta del extranjero!. Pero hay otros -que todo el mundo sabe quienes son- que mantienen el rencor intacto”.

   De esta disminución en el número del actuaciones previstas y pactadas para el Mercado Medieval se da cuenta en el artículo de opinión “La dictadura de los tartufos”, de Santiago Anglada, que publicó el diario Melilla Hoy el 20/07/2006: “... En el debate que la represalia suscitó en el seno de "CONCORD" se planteó la renuncia a las dos actuaciones mañaneras a las que el grupo había sido relegado, aunque unánimemente se optó por llevarlas a cabo por el compromiso público adquirido y por el esfuerzo y las muchas horas invertidas en su preparación. Pero se nos apartó del público alevosamente, con la misma mezquindad con que se conducen en el resto de los asuntos públicos contra otras muchas gentes”. En este artículo se confirma ya, casi un mes después del acto de las placas, que el desencuentro con el Ejecutivo es evidente: “Resuenan los ecos de la polémica del discurso de José María Antón, en parte por la reacción del gobierno de Imbroda y en parte por la significación pública que siempre proyectan los comentarios del profesor. Pero ni sus palabras ni las de un servidor son, por cierto, necesariamente representativas del sentir de "CONCORD", a cuyos miembros, además de la amistad, nos une sólo - y nada menos que - la afición por el teatro y, en su seno, las opiniones sobre éste o aquél tema son siempre diversas y, a menudo, opuestas”.
 
Al margen del apoyo público
 
   Pasaron unos meses y a finales de enero la consejera de Cultura, Simi Chocrón, al dar cuenta de los objetivos trazados en los presupuestos de su área para 2007 dio a entender, según recogió el diario Melilla Hoy (30/01/2007), “... que el teatro ocupaba un lugar importante en la programación ya que ofrece obras a cargo de los grupos foráneos mas innovadores y actuales y a través de lo grupos locales de los que la consejera destacó su ‘magnífica’ labor”. Dos meses después reitera esta valoración durante los actos del Día Internacional del Teatro cuando “... la consejera aprovechó la ocasión para felicitar a todos los grupos de teatro melillenses por ‘el gran trabajo que vienen haciendo desde hace años, de promoción del mundo del teatro’...” y añadió que “la Ciudad Autónoma, dijo, seguirá apostando por esta expresión artística, ‘trayendo también compañías de gran prestigio’...” (diario Melilla Hoy del 27/03/2007).

   Mientras, el grupo Concord realizaba una gira por Andalucía (Málaga, Ardales, Macharaviaya, Villanueva del Rosario y Granada) durante la cual puso en escena “tres de las cinco piezas que componen la obra 'Retablo Jovial' escrita por el dramaturgo Alejandro Casona” (diario Melilla Hoy del 15/04/2007). Con estas representaciones se daba por término la programación prevista en 2006 y con ellas se cierra el ciclo correspondiente a la corporación municipal 2003-2007. Aunque ya entonces se hacía evidente el distanciamiento entre la Consejería y el grupo como se daba cuenta en una carta de uno de los componentes de éste en el diario Melilla Hoy el 20/05/2007, donde reconocía que los contactos eran “inexistentes”.

   En tanto se renovaba el Gobierno tras las Elecciones locales, Concord representa en junio, en el IES Reina Victoria Eugenia la obra de Alejandro Casona titulada “El cornudo, apaleado y contento”.

   A comienzos de julio del 2007, como años precedentes y después del éxito cosechado, estaba previsto que el grupo interviniera en la correspondiente edición del Mercado Medieval organizado por la Fundación Melilla Monumental pero no fue así, no hubo invitación efectuada por el responsable de esta institución, José Vallés.

   El 22 de septiembre, en una entrevista publicada por El Telegrama, Simi Chocrón declaraba que le iba a solicitar al ministro de Cultura “más ayudas para Melilla en cuanto a fondos para traer teatro, porque sabéis que aquí cuesta muchísimo traer a compañía foráneas; más apoyo a los grupos locales de teatro,...”. Al día siguiente el diario Melilla Hoy informaba que la consejera, con motivo del inicio de la temporada de otoño, “...no quiso desvelar los títulos ni las compañías que en esta edición ofrecerán sus últimos montajes en el Palacio de Congresos, sí adelantó que está en conversaciones con las agrupaciones de teatro de la ciudad para que sea una de ellas las que inauguren la temporada”.

   En octubre, fuera ya de la programación subvencionada al terminarse el acuerdo con la Ciudad Autónoma, el grupo representa la pieza "La farsa del cornudo apaleado" de Alejandro Casona durante la XVII Semana del Mayor organizada por el IMSERSO.

   El 22 de noviembre, durante la explicación de los objetivos recogidos en los presupuestos de 2008, la consejera de Cultura “aseguró que durante la presente legislatura se apoyará ‘decididamente’ por los jóvenes creadores locales, quienes por ejemplo pondrán mostrar sus creaciones en la Sala de Exposiciones del Club Marítimo, así como a los grupos teatrales o de cualquier otra manifestación artística” (Melilla Hoy).
 
Relacionan un extraño caso
 
   El 29 de noviembre el diario El Faro publicaba esta sorprendente noticia: “Comisiones Obreras denunció ante los medios de comunicación el despido de un trabajador del Centro Asistencial, y exigió tanto la rectificación de esta situación como la prórroga del contrato del afectado.
Según el sindicato no se trata de que no se le haya renovado, sino de un despido, provocado por haber intervenido en una obra de teatro en la que el personaje que interpretaba daba tres golpes en un ataúd y pronunciaba el nombre del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda
”. Ese mismo día en el diario Melilla Hoy se podía leer que, según Francisco López, secretario general de CC.OO., en su organización estaban convencidos de que el motivo principal que llevó al despido “fue la participación del trabajador en una obra de teatro, hace más de un año, en la que se hizo alusión al presidente de la Ciudad Autónoma”. En el artículo se añade más adelante que el sindicalista lamentó que, “independientemente que se considere la parodia del grupo teatral 'Concord' de ‘buen o mal gusto’, no prime la libertad de expresión a la hora de llevar a cabo una expresión artística; máxime cuando es muy usual en este país la crítica y la sátira hacia los dirigentes políticos”.
 
Apoyos de otras personas y partidos políticos
 
  El 13 de diciembre Concord entrega a la consejera un escrito (registrado en Ventanilla Única siete días después) en el que figura la programación para los años que restan de corporación consistente en cuatro montajes.
 
  Hasta el 9 de marzo de este año no tuvimos nuevas noticias sobre lo que estaba ocurriendo. Ese día, en una nueva carta pública de un integrante de Concord en el diario Melilla Hoy, se señalaba que albergaban la esperanza “de solucionar estos problemas” en la reunión que iban a mantener con la consejera al día siguiente y de esa situación dimos cuenta en este espacio web, melillense.net. También pudimos conocer otra interpretación de qué pasaba a través de la carta que publicó el 12 de marzo el diario Melilla Hoy del ex director del grupo de teatro Arrabal, Antonio Caparrós, en la que éste reconocía “... el ‘calvario’ que está pasando ‘CONCORD’ provocado por aquellos y aquellas que deberían estimular, fomentar, facilitar la cultura en Melilla: los políticos de turno”. Lo cierto es que no hubo entendimiento en la citada reunión y quedó claro que el Gobierno local no iba a subvencionar o financiar proyecto alguno de Concord, al menos hasta final del presente año ya que, según trascendió lo allí tratado, el grupo de teatro no había presentado propuesta alguna como asociación cultural para ser aprobada en los presupuestos del ejercicio. Lo cierto es que nunca se había hecho así en el pasado y este requisito suponía una novedad para los integrantes de Concord.

   Casi un mes después el escritor local Juan Garbín reconoce en su columna de opinión del diario Melilla Hoy que el conflicto se mantiene.  

  El 10 de abril el diario Melilla Hoy publica una carta de contestación a Antonio Caparrós por parte de un integrante de Concord: “... Es muy triste, Antonio, la situación en la que nos encontramos, y a corto plazo, no vemos ninguna posibilidad de solución. He intentado hablar a nivel personal con todos los amigos que tengo tanto en el gobierno local, como con aquellas personas involucradas en la cultura de nuestra ciudad y todos, coinciden en echarle la culpa a Antón por esa forma que tiene de ser y de expresarse sobre todo ante los estamentos públicos…”.

   El conflicto entre la Administración y el grupo parece que ya entonces es notorio y Antón es entrevistado en la televisión por cable i-melilla para hablar de la historia y el presente de Concord. También se retoma el tema en el debate político al perder la Consejería de Cultura las competencias en Festejos que pasan a la Consejería de Presidencia. En concreto el 14 de abril Dunia Al-Mansouri, diputada de CpM, quiso saber qué pasaba “con los presupuestos dirigidos a los diferentes grupos de teatro, ya que la Ciudad ‘no piensa dar subvención alguna a Concord’, algo por lo que el Grupo Cepemista no entiende ‘por qué se veta y se discrimina a este grupo’...” (Melilla Hoy).

   Días después Miguel Escutia Pinilla, quien se define como actor de Concord, publica una carta en el diario Melilla Hoy en la que cuenta su experiencia en el mundo de las artes escénicas (diecisiete años como gerente de una sala alternativa de teatro llamada Ensayo 100) y en la que señala que, aunque es profano en cuestiones políticas y respeta mucho las decisiones de quienes son elegidos democráticamente para asumir cargos en las distintas instituciones públicas, “en este caso y con toda humildad creo que la Sra. Consejera de Cultura de la Ciudad Autónoma de Melilla debería sopesar la rentabilidad cultural de Concord frente a otras desavenencias, por muy profundas y fundamentadas que estas sean. Creo que ha llegado el momento de asumir, por las distintas partes, el reto de encontrar lo que les une y no lo que les separa, por el bien del teatro y la cultura de esta hermosa ciudad”.

   El 27 de abril un integrante de Concord contesta a la opinión expresada por Juan Garbín días antes y le anuncia los propósitos del grupo: “el programa que estamos preparando para esta temporada, exigente y difícil pero ilusionante y que, por segundo año consecutivo, no podremos representar en Melilla, nuestra tierra, por unas palabras que pudieron ofender a unos cuantos…Para nada se valora su trayectoria, la entrega infatigable de su director, y su magisterio, impagable por otra parte y que tanto ha dado y sigue dando al teatro de nuestra querida ciudad. Vamos a intentarlo con alguna empresa privada para después del verano, informaremos puntualmente, y esperamos que el pueblo melillense nos ayude con su presencia masiva pues, de la taquilla confiamos poder pagar a los diferentes técnicos y si sobra algo, poder paliar en parte los gastos que se deriven de la gira que realizaremos a la península para septiembre u octubre donde representaremos lo que aquí se nos niega para los melillenses que, incondicionalmente nos esperan cada año” (Melilla Hoy).

  Días después el partido Unión Progreso y Democracia (UPyD) publica una nota de prensa en la que uno de sus dirigentes, Emilio Folgar, cree que la situación por la que atraviesa el área de Cultura de la Ciudad es “muestra fehaciente de la ‘nula’ importancia que se le da desde el Gobierno local, ‘que apuesta más -ha dicho- por sacrificar la coherencia de objetivos generales en favor del reparto de responsabilidades y feudos entre sus afines y amigos’.
El miembro de UPyD asegura que un ejemplo fiel de ese supuesto apoyo del Ejecutivo a sus afines y amigos es lo que sucede con el teatro, un arte por el que asegura que existe una gran afición en Melilla y en el que, sin embargo, se ‘ha alimentado la discriminación entre los diversos grupos teatrales’, sin olvidar el hecho de que el antiguo Cine Nacional siga, años después de su cierre, sin rehabilitar. Y es que ‘está claro que el Ejecutivo local lo hace todo a golpe de impulso, de privilegios para unos pocos y de intereses personales’, ha asegurado
”.
 
   Las cartas de integrantes y simpatizantes de Concord se suceden en los siguientes días, principalmente en el diario Melilla Hoy (11/05/2008, 17/05/2008, 24/05/2008, 28/05/2008, 31/05/2008, y 03/06/2008).
 
   El tema se vuelve a retomar en el debate político al presentar el grupo socialista, en el último pleno de la Asamblea (30/05/2008), de control al Ejecutivo, una pregunta relativa a la ausencia de subvención a Concord. De lo acontecido en la sesión plenaria se ha hecho referencia al principio de este informe recopilatorio con la versión que aportó al día siguiente la periodista Irene Flores.
 
Nuevo encuentro y justificación de cuentas
    
    El pasado 3 de junio la consejera de Cultura recibió a una comisión de los integrantes de Concord para volver a tratar el tema. Estos le entregaron un documento en el que se revisaban las ayudas recibidas durante la anterior corporación (2003-2007) y la justificación de los gastos de los montajes y representaciones llevados a cabo en Melilla, así como el gasto de las representaciones realizadas fuera de Melilla. Según el documento que obra en nuestro poder, las ayudas de la Administración local y las correspondientes de las concejalías de Cultura de algunas poblaciones andaluzas no fueron suficientes para sufragar todo el gasto ya que existió una diferencia de 8.687 euros que fue soportada por la caja del grupo teatral.
 
   Asimismo en la reunión, mediante el documento citado, se le recordó a la consejera: los cuatro montajes ofertados en 2007; que Concord no puede renunciar a la gira teatral que cumple rigurosamente desde 2001; y se le pide su intervención para representar en el PEC o en otro escenario la "Sesión Alejandro Casona" que "fue aceptada verbalmente por ella el 25 de junio de 2006", el día anterior al del acto en que Antón pronunció las famosas palabras.
 
  No hubo entendimiento y, al parecer, no habrá ayudas, al menos hasta que termine el actual ejercicio.
 
  Mientras, el grupo sigue su camino en solitario y esta noche, a partir de las nueve en el Teatro Perelló, los actores de Concord representarán la obra de Samuel Becket "Esperando a Godot", en la versión y adaptación que ha efectuado José María Antón. En la obra intervendrán Santiago Anglada como“Didi”, Fran Rodríguez “Gogo”, Francisco Casaña “Pozzo”, Carlos Solís “Lucky” y Jesús Castejón “El muchacho”.
 
  Las pocas entradas que quedan para la única sesión que se va a llevar a cabo se pondrán a la venta a las seis de la tarde en la taquilla del Teatro Perelló. Todo apunta a que se llenará la sala.
   
 
Miguel Gómez Bernardi
   
   
   
   
   
   
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